Del dogmatismo origen al simplismo posterior
Del dogmatismo de origen al simplismo posterior. JesRICART
El pronóstico de pasar por una etapa de dogmatismo es la dejar un residuo de simplismo en los nuevos planteamientos que se haga ese ex dogmático pero que no ha conseguido abrazar el sentido dialéctico de la evolución. Dentro del heterogéneo campo progresista por situar al conjunto de posiciones críticas contra el viejo mundo y las antiguas manías no es extraño encontrar conductas totalmente retrogradas. Hábitos superados y en cambio tener ideas muy, aparentemente, adelantadas. La ambivalencia de la misma crítica -eso ha sido sobradamente señalado- nutre tanto a posiciones ideológicas evolucionadas como otras completamente inadmisibles. Todavía encuentro con quien en sus casas no hacen algo tan elemental como separar las basuras y le da igual unir plásticos a restos vegetales y cristales en el mismo pote, y al mismo tiempo. No entienden ni están al corriente de las plantas de reciclaje y el valor de producción de nuevos abonos a partir del compost. Debo decir antes de seguir que tengo más en cuenta estos pequeños detalles que los grandes discursos de una persona. Opino que quien no ha entendido la necesidad objetiva de medidas básicas de respeto para los demás y para el medio ambiente, que va a incidir en el futuro y por tanto en generaciones de por venir, es que tampoco está capacitado para entender otras muchas circunstancias de la vida moderna. Después de observar distintas circunstancias y distintas actitudes de ese tipo de personas que quedan rezagadas con respecto a nuevos procedimiento y pautas de comportamientos colectivas he llegado a la conclusión que el criticista de la totalidad que muestra su aparente radicalidad con frases contundentes por no decir dogmáticas ("todos los decretos gubernamentales o de tal gobierno son nefastos"," todo lo que digan las noticias no es cierto""la solidaridad internacional es sistemáticamente un engañabobos" "lo han dicho en la tele luego entonces es verdad"...) solo su déficit en la critica con opiniones de piñón fijo que le impiden avanzar y entender la circunstancia década medida y la potencialidad encerrada en cada acto de vida. Hay formas actitudinales sencillamente inaceptables. Algunas además son perseguibles y punibles por el impacto dañino que hace en los demás. La radicalidad de los planteamientos en su expresión crítica no se puede confundir con el no permanente. Todo lo que emite un gobierno, un estado dado, una coyuntura política no hay que suponer que es solo lo circunstancial. Parte de los sucesos tienen un largo proceso detrás, parte de ellos son demandas que conectan con justas reivindicaciones históricas.
No sorprende tanto que alguien sumido en la inopia no tenga sensibilidad ecológica como que no lo tenga quien se ha curtido con la adversidad, ha participado de las peleas contra el clasismo social y está apoyando a movimientos y actitudes progresistas por un lado y no sabe distinguirlas en otro. En un tiempo la toma de posiciones se hallaba más bipolarizada. Había solo dos clases de comportamientos destacados: los que estaban de acuerdo en que las cosas continuarán tal como estaban y quienes luchaban por cambiarlas. Esa división no es que sea del todo obsoleta pero mientras antes el inmovilismo vivía bajo el mismo palio del conformismo el progresismo abrazaba positivamente todo lo que llegaba de innovador y crítico para librarse de los lastres del pasado histórico.
Se fue dando una evolución de tal modo que muchas personas suscriptoras del inmovilismo entendieron que sus credos, fes y reaccionarismos no llevaban a ninguna parte dando paso a aceptaciones antes totalmente impensadas. Fue así que madres rígidas educadas en los postulados de la burguesía no aceptaron a sus hijos homosexuales en las edades de sus autoafirmaciones o reconocieron en sus crisis del ridículo que pedir a sus parejas de visitantes no casados a que durmieran en habitaciones separadas era una de las estupideces más grandes. La hipótesis es que el sujeto que ha sido mentalizado con estructuras dogmáticas de reproducción del pensamiento cuando se pone en contacto con otras formas de pensamiento que son críticas de la rigidez y de la moral cerrada por tanto del dogmatismo no evitan superar la inercia que les dejara éste en su etapa anterior. El acostumbramiento a maneras reduccionistas de pensar va en contra del pensamiento. De hecho abandonar viejas formas pensando encontrar nuevas fórmulas legadas por otros (`pesados insignes o teorías reputadas) ya remite a un planteamiento de base equivocado. Alain sostenía de una forma contundente que el pensamiento era indelegable. Lo que le toca pesar a cada cual es un realidad una forma de repensar lo que otros han pensado con otras formulas. Si un hecho no es re-pensado no es comprendido. Es insuficiente con reproducir la fórmula crítica que haya ante aquello por avanzada que esté respondiendo a la moda progresista del momento, es ineludible tomarlo como algo propio. Pensar significa adoptar una actitud magistral tomando cada artefacto teórico ajeno como algo para el interés propio, como algo que pertenece al universo propio. Ese repensar también implica estar auto vigilante ante uno mismo y sus tendencias a ritualizar su vida aunque desde lo intelectual crea estar inoculado de los automatismos y de la vanidad de pertenecer al reino pensante. La costumbre es algo que transforma el mundo de alrededor en algo opaco y terminas por no ver los sitios en los que vives; por eso, la mirada del forastero o del que llega por primera vez es muy beneficiosa, opina Antonio Muñoz Molina, ya que se sorprende de lo que a ti ya te deja indiferente.
La conversión del criterio en dogma puede ser lenta pero tramposa. Los criterios de vida que sirven durante una época no tienen porque servir a la siguiente, incluso los recursos más queridos y los argumentos que parecían más fiables pueden dejar de tener valor a la luz de nuevos datos incorporados en el pensar y de nuevos saberes. La reproducción de las formas dogmáticas con los contundentes universales del todo-nada, siempre-jamás, solo-nunca, todos-nadie, hacer-no hacer,...no lleva tan lejos, por otra parte el mantenimiento del discurso en la ambigüedad permanente y en el alegato de los gradientes según el cual todos los humanos tenemos algo de todos los demás, tampoco lleva más lejos. El compromiso con la investigación de la verdead es el que sostiene el compromiso con la teoría y este discurre por formas verbales radicales. Cuando Hans Küng recuerda dentro de una línea de tradiciones doctrinarias que sostienen lo mismo que "la humanidad solo aprende con el sufrimiento" no entra en la reinterpretación de que la acumulación de sufrimiento es una experiencia por la que necesita pasar cada generación y cada individuo ya que no le basta las enseñanzas derivadas de los antecesores por sus sufrires equivalentes. Una considerable parte del sufrimiento humano empieza y se consolida con el hecho dogmático que no da entrada a nuevos saberes. El dogma representa un rol de firmeza que se ampara en la cobertura de la supuesta infalibidad no demostrada de lo que sostiene.
He conocido antiguos creyentes que no pusieron en duda la virginidad de María la que dio a luz a Jesús el nazareno y que abrazaron opciones alternativas posteriores en las que sustituyeron los argumentos por la creencia y el simplismo. Lo más que se puede pedir a cualquier seguidor de cualquier teoría o praxis es que ejerza su derecho al análisis y a actuar en consecuencia. No basta con encontrar a una figura extraordinaria que ilumine un camino a seguir si cada cual no se convierte en autor firme y convencido de sus pasos. El hecho de las posiciones anti dogmáticas no significa que el crítico no dé lugar a dogmas sustitutorios en lugar de alterativas. En el mundo de lo mágico y lo esotérico, así como del naturismo en las dietas y en las medicinas ha resurgido el dogmatismo con fes ciegas en productos o nombres sin cuestionar la validez de los contenidos, tanto de los físicos como de los ideológicos. Las condiciones de sujeto para cambiar una ideología A de origen por una B de adopción están en un déficit en la superación de la primera y en la consolidación de ese déficit en el abrazo de la segunda aunque ambas sean completamente opuestas.
El sufrimiento humano está directamente determinado por formas de pensar e ideologías dominantes y no solo por el hecho de que el mal en forma de protagonistas malvados se complazcan en hacer daño a los demás. El mal está también inscrito en las formas dogmáticas de entender los misterios del mundo.
